Importancia y Beneficios de las Auditorías Energéticas

En un mundo cada vez más consciente de la necesidad de sostenibilidad, las auditorías energéticas se han convertido en una herramienta esencial para las empresas y organizaciones. Una auditoría energética es un proceso exhaustivo que evalúa el uso de energía en una instalación, identifica oportunidades de mejora y recomienda acciones para aumentar la eficiencia energética.

El principal objetivo de una auditoría energética es reducir el consumo de energía y, en consecuencia, los costos operativos. Además, contribuye a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, lo que mejora la huella ambiental de la empresa y favorece el cumplimiento de normativas medioambientales. Existen diferentes tipos de auditorías energéticas, desde las preliminares, que ofrecen una visión general del consumo, hasta las detalladas, que incluyen análisis profundos y mediciones específicas.

En España, la legislación que regula las auditorías energéticas es el Real Decreto 56/2016, de 12 de febrero, que transpone la Directiva 2012/27/UE del Parlamento Europeo y del Consejo. Este Real Decreto establece la obligación de realizar auditorías energéticas cada cuatro años para las grandes empresas, definidas como aquellas que tienen más de 250 empleados o un volumen de negocio que excede los 50 millones de euros y un balance general que excede los 43 millones de euros. Las auditorías deben ser realizadas por auditores energéticos debidamente cualificados.

El proceso de una auditoría energética comienza con la recolección de datos sobre el consumo actual de energía. A continuación, se realiza un análisis detallado, seguido de una inspección in situ para identificar posibles ineficiencias. Finalmente, se elabora un informe con recomendaciones concretas para mejorar la eficiencia energética.

Los beneficios de realizar una auditoría energética son múltiples. Además del ahorro económico, una mayor eficiencia operativa y el cumplimiento de normativas, las empresas pueden mejorar su imagen pública al demostrar un compromiso con la sostenibilidad. Casos de éxito en diversas industrias han mostrado que las auditorías energéticas pueden resultar en ahorros significativos de hasta el 30% y en una mayor competitividad en el mercado.

Las auditorías energéticas son una inversión valiosa para cualquier organización que busque optimizar su consumo de energía y reducir su impacto ambiental. Adoptar estas prácticas no solo es beneficioso para la empresa, sino también para el planeta.

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Informe sobre el Sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE)

Contexto General

En el marco del compromiso de España con la sostenibilidad y la transición ecológica, el Sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE) ha emergido como una herramienta crucial para la reducción de emisiones y la optimización del consumo energético. Este informe presenta un análisis detallado de los avances y resultados obtenidos durante el año 2024.

Resultados Clave

Durante el año 2024, se han llevado a cabo más de 1.200 proyectos de eficiencia energética bajo el sistema de CAE. Estos proyectos han generado un ahorro anual de 2 TWh y han evitado la emisión de 500.000 toneladas de CO2. A continuación, se detallan los principales beneficiarios y sectores impactados:

  • Sector industrial: Este sector ha sido el principal beneficiario, con un 70,4% del ahorro total registrado, lo que equivale a 1.342 GWh. Se aprobaron 410 solicitudes en este ámbito.
  • Proveedores de tecnologías y servicios eficientes: Más de 500 proveedores han participado activamente, promoviendo la adopción de soluciones innovadoras.
  • Sujetos delegados y obligados: El sistema ha incorporado a 46 sujetos delegados y 54 sujetos obligados al Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE).

Impacto Regional

El análisis regional muestra que la Comunidad de Madrid lidera la implementación de medidas de eficiencia energética, seguida por Cataluña y la Comunidad Valenciana. Estas regiones han demostrado un fuerte compromiso con la transición energética, adoptando tecnologías y prácticas sostenibles.

Perspectivas Futuras

Para continuar impulsando la eficiencia energética, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha anunciado una Consulta Pública Previa. El objetivo es establecer un sistema de subastas de necesidades de ahorro energético, incentivando aún más la inversión en eficiencia y sostenibilidad.

Conclusión

El sistema de Certificados de Ahorro Energético ha demostrado ser una herramienta eficaz para la reducción de emisiones y la mejora de la eficiencia energética en España. Los resultados obtenidos en 2024 son un claro indicativo del potencial de esta iniciativa para contribuir a los objetivos de sostenibilidad a largo plazo.

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Sorpasso histórico: las plantas solares desbancan a la eólica y ya son la energía con más potencia de España.

Las grandes plantas fotovoltaicas dan un ‘sorpasso’ histórico y desbancan oficialmente a la eólica como la energía con más potencia instalada del país. Las instalaciones fotovoltaicas de suelo (sin incluir el autoconsumo de los tejados de viviendas y empresas) alcanzaron este lunes una potencia de más de 32.043 (MW) y consiguen por primera vez en la historia situarse en la cabeza del ránking, tras adelantar a la eólica que ha sido la energía líder desde hace años y que actualmente cuenta con 32.006 MW, según los según los registros de Red Eléctrica de España (REE), el gestor del sistema eléctrico nacional.

Desde el sector energético se apunta que las fotovoltaicas en realidad son la energía con mayor capacidad en el mercado español desde hace meses, dado el decalaje temporal que hay entre la puesta en marcha de las plantas solares y su aparición formal en las estadísticas de REE. Pero es ahora cuando los registros oficiales constatan el adelantamiento de manera formal.

Las fotovoltaicas han disparado su despliegue en los últimos años, y han conseguido más que duplicar la potencia de las grandes instalaciones en el último trienio, desde los 15.300 MW solares con que se cerró 2021. De hecho, las fotovoltaicas ya adelantaron a las centrales de gas y arrebataron la condición de segunda mayor tecnología por potencia instalada el pasado mayo.

Durante más de una década la tecnología con más capacidad instalada de España fue la de las centrales de ciclo combinado, que queman gas
natural para producir electricidad y que mantienen de manera casi inalterable una potencia conjunta de 26.250 MW desde hace años. La eólica las desbancó a mediados de 2020 como primera energía. Ahora la suma de las potencias de fotovoltica y eólica están a punto de concentrar más de la mitad de toda la potencia instalada en el mercado español (con una cuota del 24,9% cada una).

El autoconsumo y la estadística

Si se contabilizaran oficialmente como potencia fotovoltaica todas las instalaciones de autoconsumo que hay operativas ahora en España, la energía solar arrasaría al resto de fuentes y sería desde hace tiempo, y con mucho, la energía con mayor potencia instalada. Y es que los registros de Red Eléctrica incluyen como potencia de la energía fotovoltaica sólo las plantas solares de suelo (con la única excepción de en torno a 250 MW de grandes instalaciones de autoconsumo que vierten parte de la energía producida a la red).

Con carácter general, el autoconsumo no se recoge en esta estadística, porque estas instalaciones se contabilizan formalmente como una forma de ahorro de la demanda energética y no como generación de electricidad. Actualmente en el mercado español hay plantas de autoconsumo en viviendas y empresas con una capacidad de más 8.100 MW, según las estimaciones del sector renovable. Así que el conjunto de la energía fotovoltaica sumaría una potencia de más de 40.000 MW en el país, muy por delante del resto de tecnologías de producción. Pero oficialmente no se contempla así por la diferente categorización estadística que se da al autoconsumo.

El liderazgo de las plantas fotovoltaicas de suelo no está garantizado a medio plazo si se cumplen los objetivos recogidos en el nuevo Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), aprobado el año pasado por el Gobierno y que actualizaba la hoja de ruta para descarbonizar la economía e impulsar las energías limpias durante esta década. La senda verde del Ejecutivo eleva las metas de despliegue de renovables para llegar a 2030 con una potencia total de 214.200 MW, en la que dominarán las energías verdes, y a través de las que se producirá el 81% de toda la electricidad con fuentes verdes.

Los objetivos marcados por el Ejecutivo pasan por llegar al final de la década con 76.300 MW de energía fotovoltaica, pero en este caso en esa potencia sí se incluyen unos 19.000 MW autoconsumo. Así que se establece como meta que las plantas fotovoltaicas de suelo superen los 57.000 MW al final de la década, mientras que el plan contempla que la eólica alcance una potencia mayor, con 62.000 MW de eólica en
2030. Los ritmos actuales de despliegue hacen difícil, sobre todo en el caso de la eólica, que se alcancen los objetivos marcados.

Potencia / producción

En cualquier caso, ser la energía con más potencia instalada no implica ser la fuente que más produce y la que más electricidad inyecta al sistema. La potencia instalada es un término que se utiliza para determinar la capacidad máxima de producción de electricidad de cada instalación o cada tecnología en condiciones óptimas. Las energías renovables, por sus características y por depender de que haya viento, sol o agua, tienen una producción por lo general intermitente. Así que tener mucha potencia no siempre garantiza tener mucha producción. Y otros tipos de energía con mucha menos potencia instalada son capaces de generar mucha electricidad, como es el caso singularmente de las centrales nucleares.

Los reactores nucleares operativos en España tienen una potencia de apenas 7.100 MW, sólo un 5,5% del total (frente al 24,9% tanto de la fotovoltaica como de la eólica, el 20% de las centrales de gas o el 13% de las hidroeléctricas). Sin embargo, su aportación al conjunto de la generación eléctrica se sitúa de manera casi permanente en los últimos años en el entorno del 20% del total de la producción nacional.

Mucha potencia no es lo mismo que producción, pero el despliegue creciente de renovables está provocando que el peso de la energía verde ya sea mayoritario en el sector eléctrico español. El sistema eléctrico nacional acumula dos años consecutivos con más de la mitad de toda su producción energética generada por las instalaciones renovables. El sol, el viento y el agua ya han conseguido concentrar en 2023 y en 2024
más de la mitad de toda la generación nacional, produciendo más energía que la suma de nucleares, centrales de gas y las plantas de carbón que quedan. Hace apenas quince años las plantas térmicas controlaban más del 80% de toda la producción.

elperiodico.es, 4 de febrero de 2025.

El Futuro de las Comunidades Energéticas: Renovables, Independencia y Rentabilidad

En un mundo cada vez más consciente de la necesidad de sostenibilidad, las comunidades energéticas emergen como una solución innovadora y eficiente. Estas comunidades, formadas por grupos de ciudadanos, empresas y entidades locales, se unen para producir, consumir y gestionar su propia energía, principalmente a partir de fuentes renovables.

Energías Renovables: El Pilar Fundamental

Las energías renovables, como la solar, eólica y biomasa, son el corazón de las comunidades energéticas. Estas fuentes no solo son inagotables, sino que también reducen significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero. La instalación de paneles solares en tejados, aerogeneradores en áreas rurales y sistemas de biomasa en comunidades agrícolas permite una producción energética limpia y sostenible. Además, el uso de tecnologías avanzadas, como los sistemas de almacenamiento de energía, garantiza un suministro constante y fiable.

Independencia Energética: Autonomía y Seguridad

Uno de los mayores beneficios de las comunidades energéticas es la independencia energética. Al producir su propia energía, estas comunidades reducen su dependencia de las grandes compañías eléctricas y de las fluctuaciones del mercado energético. Esto no solo proporciona una mayor seguridad energética, sino que también empodera a los ciudadanos, dándoles control sobre su consumo y costes energéticos. La descentralización de la producción energética también contribuye a una mayor resiliencia ante posibles fallos en la red eléctrica.

Rentabilidad Económica: Ahorro y Beneficios

La rentabilidad económica es otro aspecto clave de las comunidades energéticas. La inversión inicial en infraestructuras renovables puede ser significativa, pero los beneficios a largo plazo son innegables. La reducción de las facturas energéticas, los incentivos fiscales y las subvenciones gubernamentales hacen que estas inversiones sean altamente rentables. Además, las comunidades energéticas pueden generar ingresos adicionales vendiendo el excedente de energía a la red eléctrica. Este modelo no solo es económicamente viable, sino que también fomenta la creación de empleo local y el desarrollo económico de la comunidad.

En resumen, las comunidades energéticas representan una solución integral para un futuro sostenible. Al combinar energías renovables, independencia energética y rentabilidad económica, estas comunidades no solo protegen el medio ambiente, sino que también mejoran la calidad de vida de sus miembros. Es hora de que más comunidades adopten este modelo y contribuyan a un mundo más verde y justo. Ciudadades como Toledo ya lo han puesto en Marcha.

LOS CENTROS DE PROCESO DE DATOS, EL FUTURO DE LA DEMANDA

Uno de los grandes retos de retos del Sistema Eléctrico Español es el pleno aprovechamiento de la energía eléctrica procedente de fuentes de energía renovable, y esto pasa, entre otros factores, por un aumento significativo de la demanda. Es en este punto donde Los Centros de Proceso de Datos van a jugar un papel protagonista en los próximos años. Unir la producción renovable con la gran demanda de consumo de los CPD se va a convertir en una herramienta primordial para aprovechar gran parte de estos recursos.

Son ya varios los proyectos que se encuentran sobre la mesa para acometer esta solución, hibridando instalaciones de generación existentes con otras de origen renovable.

Sin duda uno de los motores del desarrollo de las renovables en los próximos años